Tras la experiencia adquirida navegando por la costa cálida, después de haber pescado en el campeonato de pesca de altura  por el Mediterráneo.

Un peligro para una embarcación fondeada consiste en arrastrar el ancla sobre el fondo (garrear). Para evitar este riesgo hay que procurar que la línea de fondeo no trabaje directamente sobre la caña, razón por la cual es aconsejable que el primer tramo de dicha línea de fondeo a partir del ancla sea de cadena y que ésta quede correctamente tendida. Cualquier aumento en la tensión sobre la línea de fondeo será absorbida por la cadena, que al despegar del fondo actuará de muelle y aquélla no llegará a la caña. Para detectar que un ancla garrea hay que buscar referencias lo suficientemente alejadas que nos permitan apercibirnos de cualquier cambio importante en la posición de la embarcación.

Una embarcación fondeada, al cambiar la dirección del viento o de la corriente, describirá una circunferencia con centro en el ancla, hasta quedar aproada a la nueva dirección. Al arco descrito se le llama borneo y al radio del mismo, radio de borneo. El motivo de que las referencias tomadas para detectar el garreo hayan de ser lejanas es para que el radio de borneo no tenga influencia sobre las mismas, por ser insignificante comparado con la distancia a que éstas se encuentran. Ahora me dedico a reparar velas ya sean de veleros ya sean de kitesurf. siempre pegado a los deportes náuticos, siempre al lado del mar.